Eso es lo que piensan los trabajadores de Microsoft que han organizado el entierro de estos móviles en el campus de Redmond. ¿Y quién será el encargado de apretar el gatillo? Pues el ejecutor será el nuevo Windows Phone 7 que saldrá al mercado el próximo 11 de octubre.
¿Qué pensará de todo esto Steve Jobs?







