Tanto el gobierno alemán como el francés recomiendan hacer uso de un navegador distinto a Internet Explorer en cualquiera de sus versiones.
El gobierno alemán sustenta su recomendación en el reciente ataque sufrido por Google China en el que un fallo de seguridad en el navegador de Microsoft puede haber tenido parte de la culpa.
Por su parte el gobierno francés se limita a recomendar el uso de otro navegador distinto a Internet Explorer sin especificar alguno.
