Mientras no se comercialize la tecnología Mouseless de Pranav Mistry, investigador del MIT, tendremos que seguir trabajando con el ratón de toda la vida: con o sin bola, con o sin cable, más o menos ergonómico, pero en todo caso será esa pequeña caja que tendremos que apoyar en una superficie, poner nuestra mano encima y a moverlo de aquí para allá.
El ratón lo inventó un tal Douglas Engelbar allá por el 1967. Desde entonces hasta ahora han pasado muchos años y el ratón ha experimentado unos cuantos cambios. Uno de los cambios importantes es cuando se abandonó el uso de la bola hacia sistemas ópticos. Al mover un ratón con bola, los movimientos de esta se transmitían al dispositivo a través de unos rodillos. El problema de este sistema, o uno de los problemas, era la suciedad que se iba acumulando en los rodillos. Cuando los rodillos se ensuciaban, la respuesta del ratón se degradaba y aparecían los saltos del puntero del ratón.
Pero hoy en día la bola pasó a mejor vida y ahora se emplean sistemas ópticos o láser que aportan mayor definición y precisión. Para aquellos que os dediquéis al diseño gráfico o a otra actividad en la que un buen ratón sea fundamental os comento dos buenas opciones:
Ratones Logitech con tecnología Darkfield Laser Tracking
Basada en tecnología láser y con el apoyo de una lente de aumento es capaz de trabajar en cualquier tipo de superficie, incluso en aquellas que se le resisten a otros ratones como pueden ser cristal, superficies pulidas, superficies irregulares o incluso telas.
Tecnología BlueTrack de Microsoft
En este caso estamos ante una tecnología que auna el uso de un diodo LED azul junto con una lente gran angular, consiguiendo según Microsoft, ser hasta cuatro veces más preciso que otras tecnologías ópticos o láser.
