Se trata de copias baratas pero que funcionan de dispositivos que triunfan, por ejemplo el iPhone.
El principal mercado para estas creaciones es la población rural de China y algunos lugares de África. Durante el año 2007 se vendió a la población rural de China más de 1.100 millones de teléfonos móviles de última generación.
Ahora la tecnología Shanzai se abre paso en Occidente. En la red ya existen páginas dedicadas a estos aparatos y hay gente que ya los empieza a coleccionar como material de culto.
